Nobody fucks with the Jesus
Hoy he visto Big Leboski por enésima vez.
Creo poder asegurar que es la película que más veces he visto en mi miserable vida, por lo que por una simple regla cuantitativa se convertiría en mi película favorita.
Pero hoy la he visto al aire libre en Dolores Park, inmerso en una marabunta de neohipies reconvertidos al capitalismo y en la nube de marihuana que formaban.
Y claro. Ha sido diferente.
Just that.